• Hoy es: Jueves, diciembre 14, 2017

Yo nací panadero, mamé la panadería: Goyo Fernández

elmanifiesto.com.mx
noviembre01/ 2017

Por Enrique Quiroz García || Chinameca, Ver., a 01 de noviembre de 2017.- “Desde que nací ya era panadero, mamé la panadería”, dice con rostro pícaro Ángel Gregorio Fernández Luciano, de 74 años de edad, oriundo de Chinameca, quien a pesar de las desventajas que da el ser panadero de antaño frente a las modernas panaderías, se levanta muy temprano para dar forma y sabor a las chilindrinas, regañadas, roscas de sal, empanadas de coco y en esta temporada al pan de muerto.

Hijo de Servellón Fernández y Balbina Luciano, Goyito, como dicen lo conocen en el pueblo, se resiste a dejar la panadería a pesar de la insistencia de sus hijos. Se hace acompañar de una de sus hijas, ambos cuecen en el horno con leña de encino el pan del día.

“Mi apá y mi amá eran panaderos, éramos siete hermanos, tres nos hicimos panaderos, yo mamé este oficio, no le llegaba al horno y ya era panadero, mi esposa la difunta me decía cuando me fui a trabajar a Petróleos Mexicanos: yo ganó más que tú en la panadería, yo no quiero tu dinero ese”, expresa en un arranque de nostalgia y alegría al recordar a la mujer con la que se casara a los 15 años de edad cuando ella era dos años menor que él…

“Sepa la fregada”, responde al ser cuestionado por quien esto escribe en torno al tiempo que trabajó en PEMEX.

Goyo, vive en una modesta casita en la calle Altamirano, cuyo patio posterior le sirve de panadería. Allí cuece el pan en un horno de barro, junto a éste, una mesa sirve de recibidor para acomodar el pan que luego es depositado en canastas donde es trasladado el pan, calientito y aromático.

La casa no tiene membrete alguno de la panadería, pero la gente sabe que allí es seguro encontrar el mejor pan de la región. Goyito no quiere dejar de hacer pan porque asegura que su finada esposa cuando dejó de vender se enfermó y murió al poco tiempo de osteoporosis…

“No quiero dejar de hacer pan porque me puede pasar como a mi señora que dejó de vender y le dio osteoporosis, bueno, eso nos dijo el doctor, así que yo soy horneador de leña y aquí voy a seguir haciendo mi pan”, nos cuenta Goyo al tiempo que toma una pala de madera para mover las brasas del horno que cuece el pan que deleitará el paladar de quienes seguramente degustarán el pan de esta familia que por tradición se dedica a este oficio como herencia de quienes los antecedieron…

 

Etiquetas:
elmanifiesto.com.mx
big banner
%d bloggers like this: