«La lucha me sacó de esa violencia y lo que es irónico, porque me ayudó a quererme, a valorarme y a ver lo importante que soy como mujer”, asegura la luchadora xalapeña.


 

Por Livia Díaz

En Xalapa entrena ahora una luchadora que por más de 13 años ha visitado el cuadrilátero, sin hacer músculo, ni mitotes, y preparándose para vivir su década 40 de vida enfrentando a sus rivales.

 

Curiosamente la conocí en una presentación de la obra social de la Fundación Gaona, quienes dicen apoyar a niños y jóvenes y tenían sentados a varios enmascarados en la mesa, algunos muy famosos.

 

Por ende, la mariposa de este cuento, quien es pequeñita y no destaca por sus biceps, nos parecía otra de un grupo que se sumó a una campaña de apoyo a jóvenes y niños alejándose de los vicios y la vagancia, haciendo deporte.

 

Sorprendentemente conocimos a Sharon Lee como luchadora, madre, amiga y entrenadora. Es conocida en redes sociales como la pequeña Sensei, y Heidi Cabras. Una chica que comenzó haciendo box o king boxing para enfrentar problemas de violencia intrafamiliar.

 

La máscara de Sharon Lee es una mariposa, ahora multicolores, en otras ocasiones usó una blanca con dorado que conformaba unas alas sobre los lados de la cara y entre el cuerpo los ojos.

Las creaciones de la vestimenta de la luchadora han sido de otros colores. La encontramos en el 2011 con color rosa, dorado y otros de fantasía.

 

Ha dicho que la lucha le salvó la vida y que es literal. Sin entrar en muchos detalles. Por lo que la sigue practicando, y la recomienda a otras personas, sin dudas.

 

«La lucha me sacó de esa violencia y lo que es irónico, porque me ayudó a quererme, a valorarme y a ver lo importante que soy como mujer.»

 

A través de su máscara explicó que sí pelea, pero no le gusta mucho la moda de ‘vale todo’ ni ‘extremas’, y que no se la pasa en los gimnasios haciendo músculos, sino que trabaja dos horas por día para «mantenerme en forma.»

 

En una entrevista que le hicieron hace cuatro años dijo de lo rudo «eso no me gusta. Yo me quiero mucho». Y por lo que explicó, hay quienes se lastiman mucho el cuerpo, quienes practican esas formas de luchar.

El vivir para luchar sale algo caro, según nos comentó gasta unos 100 pesos diarios, entre gimnasio y alimentos, pero lo que se gana allá en deporte «es un secreto profesional.»

 

Entre otros luchadores, trabajó con Minivolador, Gran Marcus, El Rey Lobo, Muralla Sang, Profesor Universo; en el internet hay videos de sus combates en la ciudad de México y otras ciudades y una minientrevista que le hicieron en octubre.

La ahora xalapense es luchadora profesional, con una larga trayectoria. Poco a poco se abre paso y le ha costado algunas enemistades el pretender que se mantenga un nivel alto, y el hacer críticas, tiene su costo.

 

Así que aparte de combatir en la lona, sigue afrontando otras situaciones contra la improvisación, las malas técnicas o la poca promoción de la actividad. Considera que se estimula más en la ciudad de México en donde hay unas 50 luchadoras, algunas asociadas y otras independientes. En el gimnasio en el que practica en la capital del estado de Veracruz, hay unas cinco.

 

Para sus planes futuros va a seguir adelante «no nos vamos a dejar. El entrenamiento es fundamental y además encontrar un promotor que nos valore», explicó.

 

La mariposa luchadora tiene familia, Con dos hijos ya se ha superado y con mucha fama por su gracia. Actualmente en el medio es identificada por su respeto a su máscara y a su identidad. Además de no tomar posturas exhibicionistas y hacer llamados a la compostura y la corrección al actuar ante el público.

 

En algunas ocasiones Sharon Lee ha pagado caro en el cuadrilátero, cuando, por problemas que después de la lucha se convierten en personales, se han podido mezclar las cosas, incluso hace unos años se dijo que a ella la habían lesionado en forma intencionada, sin embargo no se hace malasangre, responde como cualquier riña deportiva.

 

@editorahuasteca