Gladys Merlín Alor no le puso nombre pero el diputado a que se refiere como responsable de pretender extorsionarla vía un medio de comunicación de su propiedad es Eduardo Sánchez Macías.


 

Por José Luis Ortega Vidal

 

CLAROSCUROS

 

(1)

Gladys Merlín Alor no le puso nombre pero el diputado a que se refiere como responsable de pretender extorsionarla vía un medio de comunicación de su propiedad es Eduardo Sánchez Macías.

La legisladora nativa de Cosoleacaque subió a Tribuna el jueves pasado y señaló a “un compañero legislador” de ´ofrecer´ los servicios de su empresa o correr el riesgo de ser agredida –vía notas informativas- por el susodicho medio.

 

Eduardo Sánchez Macías y su familia poseen varios periódicos en Veracruz.

Uno de ellos es “El Heraldo”, ubicado en la colonia Petrolera de Coatzacoalcos.

La hija de Gladys: Karla Enríquez Merlín, será próxima candidata del PRI a diputada por el distrito de Cosoleacaque.

 

Es decir, pretende relevar a su mamá.

 

En el transcurso de la semana, el director de El Heraldo de Coatzacoalcos, José Luis Pérez Negrón, anunció en el programa “La Noticia en el café” de Olmeca TV (con presencia en Coatzacoalcos y doce municipios más vía sistema de cable) su renuncia al cargo.

 

Pérez Negrón no explicó motivos, sólo aludió a motivos personales.

 

Fuentes confiables revelaron al reportero un dato que explica este entramado: Eduardo Sánchez Macías pediría a Gladys Merlín Alor un millón y medio de pesos para la “cobertura” de la campaña de su hija so pena de “golpearla” mediáticamente en el caso de no acceder a la petición.

 

Hay más diputados extorsionados por el aludido, señaló Gladys, quien se guardó el nombre –ya conocido- para hacerlo público el 3 de marzo.

 

Lo de Gladys es una jugada de lenguaje político: veladamente le avisa al acusado de extorsionador que -en caso de continuar su conducta- será exhibido en la más alta Tribuna Pública de Veracruz.

 

Por cierto, Eduardo Sánchez Macías es familiar de la primera dama veracruzana Karime Macías de Duarte.

 

En Coatzacoalcos, su papá, Antonio Macías Yazegey, aparece ligado al periódico «El Heraldo» aunque los dueños son sus parientes y paisanos, los chiapanecos hermanos Sánchez Macías, dueños, también de «El Martinense», entre otros.

 

Eduardo es legislador por el PVEM, en representación del distrito VIII de Martínez de la Torre.

 

(2)

Surgen preguntas ante este melodrama de la LXIII Legislatura que en sentido estricto constituye un vodevil sobre la corrupción que permea en todos los aspectos de nuestra vida pública.

  1. a) Si hay un diputado extorsionador por qué no lo han denunciado penalmente
  2. b) ¿Es la Tribuna la Legislatura el espacio correspondiente para ventilar esta clase de problemáticas internas de los y las integrantes del Congreso?

 

A la problemática de periodistas asesinados, de víctimas mortales criminalizadas, de poderosos empresarios dueños de periódicos y escoltados -presuntamente- por cuerpos de élite de la Secretaría de Seguridad Pública (Abella dixit), ahora debemos el destape política-medios-extorsión-proceso electoral-uso de Tribuna Legislativa.

 

(4)

De todo lo anterior hay no sólo largas historias, sino ejemplos de una auténtica cultura que huele a opacidad, corrupción, complicidades, distorsión de la esencia ética del Estado.

 

(5)

¿Cuándo llegará la hora de abrir esa caja de Pandora que constituye la relación Gobierno-Medios de Comunicación-Periodistas-Sociedad.

 

La pregunta atañe al caso específico de Veracruz porque sabemos que se trata de un tema nacional, internacional, histórico, sumamente complejo.