“Estaba yo afuera con esta lluvia; me duele mi corazón, me duele mijito porque todo el tiempo estoy sola y nadie me va ayudar, quién va a venir, estoy sola, todo el tiempo estoy sola, me metí a mi casa y estoy sentada ahí sola”, dice entre sollozos.


 

 

Por Enrique Quiroz García

 

Mecayapan, Ver.

 

En la calle Santanón Rodríguez, en Huazuntlán, vive la señora Celestina González Hernández, quien dice tener 100 años de vida.

 

Esta anciana indígena popoluca cuya vivienda se sostiene con horcones y pedazos de láminas chatarras, fue una de las decenas de personas afectadas por  los fuertes vientos que destecharon viviendas y acabaron con plantíos y animales no sólo en esta región.

 

Ella, fue visitada por el alcalde de Mecayapan, Jesús Cruz Hernández, que enterado de la situación de Celestina, acudió a la vivienda y ordenó que se techara con láminas nuevas la vivienda de esta persona.

 

Celestina dice estar sola, sin que familiar alguno la apoye o le dé el calor humano que toda persona merece. Tiene hijos y nietos; pero nadie acudió a saber de su estado después de los fuertes vientos y la lluvia que azotó esta región, a pesar de vivir sus familiares cerca de ella. Permaneció afuera de la vivienda porque su casa se había destechado.

 

“Estaba yo afuera con esta lluvia; me duele mi corazón, me duele mijito porque todo el tiempo estoy sola y nadie me va ayudar, quién va a venir, estoy sola, todo el tiempo estoy sola, me metí a mi casa y estoy sentada ahí sola”, dice entre sollozos.

 

Celestina es el retrato del México invisible que no han podido los discursos de los gobiernos acabar. Es la historia detenida en las alambradas cuyos dueños habitan en las metrópolis y en los edificios modernos.

 

Celestina cohabita en la soledad de su herencia.

En la penumbra que le da permiso de sollozar a sus anchas, sólo eso, nomas…

Su vivienda es una artesanía de vida…

No hay muebles, sólo un cesto de plástico que alberga unos tamarindos y algún mecate…

Una cómoda de plástico luce junto ella que mira sin mirar, que vive sin vivir, la historia de la modernidad y progreso que inventan y reinventan quienes nunca la verán morir…