Esta responsabilidad no sólo es del aun ejecutivo estatal, -explica Noé Zavaleta- les concierne a los casi 60 secretarios de despacho que tuvo durante su sexenio y les corresponde también a los 4 secretarios de gobierno que tuvo: Gerardo Buganza, Erick Lagos, Flavino Ríos Alvarado y a los cuatro procuradores de justicia: Amadeo Flores Espinosa, Luis Ángel Bravo y la responsabilidad que recae sobre el exsecretario de Seguridad Pública Arturo Bermúdez Zurita, el tenebroso “Capital Tormenta”, relató el corresponsal de Proceso durante la presentación de su libro en Acayucan.


Por Enrique Quiroz García || Acayucan, Ver.

 

¿En qué momento Veracruz se convirtió en un agujero negro?

 

Cuestiona Noé Zavaleta durante la presentación de su libro, El Infierno de Javier Duarte crónicas de un gobierno fatídico, editado bajo el sello de Ediciones Proceso y presentado en Acayucan la noche del pasado viernes.

 

Los presentadores de esta obra que contiene 20 capítulos de los pasajes de horror y terror que ha vivido Veracruz durante el sexenio duartista, fue presentado por Cecilio Pérez Cortés e Ignacio Carvajal.

 

“Este libro narra la historia de terror que seguimos viviendo”, balbucea Pérez Cortés, en su intervención.

 

“Tenemos un Veracruz en segundo lugar en secuestros; ya le ganamos a Tamaulipas en homicidios dolosos. Estamos en una etapa de violencia desbordada: no hay control”, explica Nacho Carvajal a los congregados en el saloncito de la Canaco.

 

Nacho, dueño de una ironía aguda y conocedor de los pasajes de horror contenidos en la obra de Zavaleta, recreó paso a paso el desandar de las madres en busca de sus hijos, desaparecidos en esta vorágine de sangre y terror enseñoreada hoy en Veracruz y que deja como herencia Javier Duarte a los veracruzanos.

 

¿De trata este libro?

 

Ataja el autor.

 

Y añade.

 

“Tres cosas básicas encontraremos: historias de  corrupción, de impunidad y de incompetencia gubernamental durante los 69 meses de gobierno de Javier Duarte”.

 

Empero, esta responsabilidad no sólo es del aun ejecutivo estatal, -explica Noé Zavaleta- les concierne a los casi 60 secretarios de despacho que tuvo durante su sexenio y les corresponde también a los 4 secretarios de gobierno que tuvo: Gerardo Buganza, Erick Lagos, Flavino Ríos Alvarado y a los cuatro procuradores de justicia: Amadeo Flores Espinosa, Luis Ángel Bravo y la responsabilidad que recae sobre el exsecretario de Seguridad Pública Arturo Bermúdez Zurita, el tenebroso “Capital Tormenta”.

 

Zavaleta narra los porqués de la existencia de El Infierno de Javier Duarte crónicas de un gobierno fatídico:

 

Fue escrito para que nunca se nos olvide quiénes desgraciaron a Veracruz porque la leyenda de que sólo Veracruz es bello está por los suelos: El 17 por ciento de desapariciones ocurre en Veracruz, por encima de estados como Guerrero y Tamaulipas…Que sirva de homenaje a personas que no debían morir y para los padres y madres que se han pasado este sexenio buscando a sus hijos”.

 

Pocos reporteros asistieron a esta jornada.

 

La sociedad civil lució más interesada en el tema y en el destino de algunos periodistas y, sobre todo en el destino de los veracruzanos.

 

Curioso, paradójico, irónico, ofensivo, grosero resultó la presencia y aplausos de quienes hoy intentan redimirse de sus actos. Amén.

 

Las buenas conciencias al fin entre los “grandes”. Salud.

 

MIGUEL ANGEL YUNES, ¿“MESÍAS DE VERACRUZ”?: ZAVALETA

 

Alguien entre los congregados preguntó acerca de si habrá para el minigobierno de Miguel Ángel Yunes Linares un posible Averno de Veracruz. Noé Zavaleta atajó:

 

“A Miguel Ángel lo ven como el nuevo mesías de Veracruz, como que por obra y gracia del señor desde el primero de diciembre él va a rescatar a Veracruz; es una situación por demás errónea y lo veo errónea porque 30 años de pasado priista no pueden desaparecer, y más aún porque quienes van a integrar su gabinete panistas y perredistas ya sabemos cómo  administran a Veracruz: en pequeños territorios, alcaldes del PAN que ya tuvieron el control en Tantoyuca, que ya lo tuvieron en Jáltipan, en Córdoba, Orizaba, perredistas que ya gobernaron Papantla, que ya tuvieron hueso federal aquí y allá  y que sabemos que saben bien meterle la mano al cajón”.

 

Noé Zavaleta no paró, fue más allá en su postura periodística en torno al papel de los diferentes partidos políticos, no se escapó uno solo, incluso, los apóstoles de Andrés Manuel López Obrador, dueño de MORENA, tuvo lo suyo, con la ironía y humor negro que hoy sé caracteriza al corresponsal de Proceso.

 

“Conozco a reporteros de MORENA que no reciben un peso de MORENA; pero que piensan que MORENA es la salvación no de México sino del planeta, que yo creo por lo demás es una idea errónea…