** Entre Miles de flores sus amigos la despiden con canciones, cartas, anécdotas…


Por José Luis Rodríguez || Jáltipan, Ver.

 

La misma mañana de lunes en que el tráfico se vuelve intenso, en que las madres corren con sus hijos a las escuelas, es este mismo día en que nos congregamos desde temprana hora en el domicilio de la maestra Ramona Ramírez Ureña, mamá de Génesis Deyanira Urrutia Ramírez, para acompañarla a la misa de cuerpo presente de su hija en la iglesia San Francisco de Asís en Jáltipan; Génesis junto con otros tres muchachos fueron levantados en Veracruz y encontrados embolsados en el municipio de Camarón de Tejeda.

 

Entre tumultos de alumnos del COBAEV, docentes compañeros de la maestra Ramona Ramírez y del maestro Edgar Urrutia, estudiantes de la FACICO compañeros de Génesis,  en la silenciosa procesión al cementerio todos piden seguridad, pero sobre todo justicia por el artero crimen de los estudiantes entre rabia, el coraje y la impotencia que impera en la cara de los presentes.

 

Ramona Ramírez y Edgar Ureña, ambos egresados de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UV, ven y entienden como ahora los reporteros de los diarios locales y de la región buscan la gráfica para la nota informativa como lo hicieron ellos antes, porque actualmente son excelentes docentes del COBAEV en los planteles 33 de Chinameca y 34 de Nanchital.

 

Génesis a quien le encantaba estar ante las cámaras porque también abrazó la profesión de sus padres y era excelente alumna de la Facultad de Comunicación de la UV en el puerto de Veracruz es hasta el último momento de su vida el objetivo de las cámaras, su féretro es el centro de enfoque, la gran cantidad de gente que le acompañan permiten a los reporteros la toma del gran angular y la apertura desde el objetivo con los poderosos acercamientos y alejamientos que ya no solo permiten las cámaras sino también los celulares, Génesis se convierte hoy en el centro de la escena estatal en la exigencia de justicia y seguridad en este estado de Veracruz.

 

Entre Miles de flores sus amigos la despiden con canciones, cartas, anécdotas, exigencias de justicia pero ella vivirá por siempre en la juventud en la que nos fue arrebatada.