• Hoy es: miércoles, septiembre 19, 2018
  • 29 C

Tito Delfín, El Político Automático Que Falló Como Operador Azul; Azueta Y Tierra Blanca, Bastiones De Saqueo

elmanifiesto.com.mx
mayo05/ 2018

Uno. El político automático

 

Por: Luis Velázquez

 

Veracruz, México.– En el carril panista llaman “El político automático” al panista Tito Delfín. Además, camaleónico, dado su gran poder transformador que nada pediría a Franz Kakfa con su Gregorio Samsa convertido en un insecto volador una mañana al despertar.

 

Primero, fue presidente municipal de Azueta, y luego, de Tierra Blanca.

 

En el inter, impuso a su esposa de alcaldesa en Azueta y también la soñaba para Tierra Blanca.

 

Fue diputado local y después, al triunfo de la yunicidad, subsecretario de Desarrollo Agropecuario con Joaquín “El chapito” Guzmán Avilés, de titular.

 

Pero como “El chapito”, al fin cacique de Tantoyuca, dueño del día y de la noche, tiene carácter fuerte, cuando tuvo la oportunidad, Tito Delfín se fue de la SEDARPA y se refugió como diputado local a la salida del titular.

 

Entonces llegó el tiempo electoral que está en proceso y logró la candidatura del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano para diputado federal por el distrito de Huatusco.

 

Y cuando se diera la negociación entre Ricardo Anaya, Dante Delgado Rannauro y Miguel Ángel Yunes Linares para que el MC nombrara su candidato a gobernador a “El chiquis”, a Dante le concesionaron el distrito de Huatusco.

 

Y ni modo, Tito Delfín fue lanzado del paraíso que ya tenía caminado y reapareció como candidato del PAN por el distrito de Cosamaloapan.

 

La política, entonces, queda reducida a la búsqueda intensa y frenética de los cargos públicos, incluida, claro, la familia, pues en el relato bíblico las familias se repartían el poder.

 

DOS. Demasiadas canonjías

 

Nadie recuerda en Azueta y Tierra Blanca, el bienestar social de Tito Delfín en su tiempo edilicio.

 

Tampoco recuerdan en el distrito la transformación social que pudo haber empujado cuando fue diputado local.

 

Y en su paso efímero (y además, conflictivo y rosado con “El chapito” en Sedarpa) le faltó, digamos, tiempo y espacio para enaltecer la vida colectiva, más que en Veracruz, que era su escenario, en su distrito y/o en el par de municipios que gobernara, con todo y que resulta inverosímil su megalomanía edilicia.

 

Médico veterinario mudado a político, con unas patillas que solía dejarse (o se deja) que parece oso, Delfín, ni siquiera, vaya, puede considerarse una tribu azul fuerte y pesada, con liderazgo social, tipo “El chapito”, tipo Basilio Picazo, tipo Ricardo García Guzmán, tipo Regina Vázquez Saut, para tantas concesiones y privilegios.

 

Pero, bueno, caras vemos y corazones ignoramos, y por eso quizá tendría una alianza con el presidente del CDE del PAN, el tuxpeño Pepe Mancha, y/o con mejor relación con el gobernador Yunes…que le han permitido tantas canonjías.

 

TRES. Falló como operador azul

 

Como legislador local votó a favor de la iniciativa de ley para eliminar el fuero al gobernador, los diputados locales, los presidentes municipales, síndicos y regidores, y los magistrados, y que constituye una legítima demanda social, pues el fuero sólo ha servido para el enriquecimiento ilícito de los políticos y la impunidad.

 

Y la yunicidad lo habrá premiado con todo y que la ley fue descarrilada por un montón de diputados, cierto, del PRI y Morena, en rara y extraña alianza, pero también del PAN y PRD.

 

Y aun cuando He Man Sergio Hernández Hernández, coordinador de la bancada panista en el Congreso, fue incapaz de cabildear lo suficiente, su partecita también corresponde a Tito Delfín, que como operador panista que se promueve bien pudo sumar votos.

 

Pero el principio de Peter lo alcanzó.

 

La suerte, no obstante, lo acompaña, pues, y por ejemplo, capitalizó muy bien la reelección contra la que tanto lucharan, primero, Ricardo Flores Magón, y luego, Francisco I. Madero, y por eso apenas calentó un ratito la curul en la LXIV Legislatura, ya se fue como “pepita en comal” al siguiente paso.

 

El tuxpeño César “El tlacuache” Garizurieta lo decía así:

 

“Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”.

 

Y cuando quedó fuera, congruente con su filosofía de vida, se pegó un tiro.

 

CUATRO. Cargos inconclusos

 

Nada puede esperarse de un político que deja inconclusos los cargos públicos como Tito Delfín, por ejemplo, entre tantos otros.

 

Dejó inconclusa la SEDARPA, quizá porque sólo era de dos años, y él quiere más y más y más.

 

Dejó inconclusa la curul para buscar la reelección.

 

Y más ahora cuando a partir del siguiente periodo, los diputados locales podrán reelegirse por tres periodos consecutivos hasta sumar nueve años en total calentando la curul en donde, y como dice un legislador priista, “aquí se viene sólo por dos cosas: una, para el billete, y dos, para cabildear el cargo público siguiente”.

 

Si el veterinario panista gana en las urnas, tendrá espacio y tiempo suficiente para continuar soñando con imponer a su esposa de presidenta municipal en alguno de los diez, once municipios de la Cuenca del Papaloapan, de igual manera como el estilo personal de ejercer el poder de Juan René Chiunti, “El querendón”, dos veces alcalde de Cosamaloapan, dos veces diputado local, y derrotado en las urnas cuando soñó con heredar el poder a su esposa.

 

Y/o como Jorge González Azamar, cuatro veces presidente municipal de Catemaco, en cada una por un partido político diferente, y quien también fue derrotado en las urnas cuando pretendió heredar el cargo a su esposa.

 

Y/ como el priista Nemesio Domínguez Domínguez, dos veces alcalde de Santiago Tuxtla, dos veces diputado local, director del DIF, subsecretario de Educación, derrotado en las urnas cuando por segunda ocasión pretendió imponer a su esposa en la alcaldía.

 

Y/o como los panistas Raúl Sosa González y Claudia Guadalupe Acompa, Lady Guchi, que como esposos suelen intercambiarse la alcaldía de Santiago Tuxtla.

 

Y/o como los priistas Jesús Ramírez Arana y Ana Rosa Valdés, que como esposos se rolan la alcaldía de Paso de Ovejas.

 

Es más, Tito Delfín, Juan René Chiunti, Jorge González, Nemesio Domínguez, Raúl Sosa y Jesús Ramírez Arana, más lo que se sumen, bien podrían formar una organización de maridos fieles que “en la plenitud del pinche poder” entregan el poder a las esposas como una forma, digamos, de pagar culpas.

 

El lema podría ser “La esposa es PRImero.

 

Rafael Moreno Valle, el ex priista y panista mandatario de Puebla, les daría unas clasecitas para soñar con heredar la gubernatura a la esposa amada. (Tomado de http://www.elpinerodelacuenca.com.mx/tito-delfin-politico-automatico-fallo-operador-azul-azueta-tierra-blanca-bastiones-saqueo/).

 

 

 

 

 

Etiquetas: