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Camboya: el evangelio de los pobres

elmanifiesto.com.mx
septiembre20/ 2018

*Si usted viniera cuando hay un difunto aquí, que muere fuera de la palabra, muere duro, muere duro, viene usted y toca el cuerpo y está duro, y el que muere dentro de la palabra está blando, haz de cuenta que está durmiendo, son 24 horas, lo vas a tocar y haz de cuenta que está durmiendo.


Por Enrique Quiroz García | Camboya, Municipio de Acayucan, Ver. – En Acayucan hay una comunidad llamada Camboya, así, como el Reino de Camboya (en jemer o camboyano: ព្រះរាជាណាចក្រកម្ពុជា, Preăh Réachéanachâk Kâmpŭchéa), es un estado soberano ubicado al sur de la península de Indochina, en el Sudeste Asiático. Su capital y ciudad más poblada es Nom Pen. Limita con Tailandia al noroeste, con Laos al norte, con Vietnam al este y con el golfo de Tailandia al suroeste. Tiene una superficie de 181 035 km²2​ y una población estimada en 2016 de unos 16 millones de habitantes. (1) En el Camboya de Acayucan hay un poco más de 200 habitantes, la mayoría profesa la fe en la iglesia Pentecostés y dicen ser familia.

 

 

 

 

Para arribar al Camboya de Acayucan, accesas por la carretera Costera del Golfo, justo en la comunidad de Campo de Águila, luego de recorrer algunos kilómetros de camino rural, llegas a Michapan Pasoreal y a unos 500 metros, camino arriba, encuentras Camboya y su iglesia enseñoreándose en medio de casitas de palmas y casitas de material y lamina de zinc.

 

 

 

 

Los pobladores de Camboya, cuya creencia en la religión Pentecostés, asumen su fe en los momentos más cruentos de salud y, testimonian casos en los que han salido airosos, como lo cita en una charla Luis Hipólito, hombre de más de 60 años, oriundo de Michapan Pasoreal, nos cuenta:

 

 

 

 

“Al que no le dé la fe y si quiere ir a curarse que vaya, yo no me apongo, así nos dice Mateo (el pastor)”, refiere Luis al tiempo que agrega:

 

 

                                                         Luis Hipólito Ramírez.

 

“En esta rodilla me pegó un becerro, y me decían “oye no te curas y me salió un ronchón y me apestaba. ¿Y apoco yo fui a un médico? No. Sí, yo me estoy curando. –Respondía- ¿Y con qué? -Me volvían a preguntar- La Biblia dice que con oración y ayuno y yo desde que caí puse mi cadena de ayuno de 24, hice 7 cadenas de ayuno de 24 y de ahí, me puse otra cadena de ayuno de 6 a 6 y estoy sano”.

 

 

 

 

En el reino de Camboya, la religión oficial del país es el budismo theravada, que practica el 95% de los camboyanos. Asimismo, en el país viven grupos minoritarios de vietnamitas, chinos, cham y hasta una treintena de tribus.5​ Su capital y mayor ciudad es Nom Pen, centro cultural, político y económico de la nación. El reino es una monarquía constitucional cuyo jefe de estado es Norodom Sihamoní, monarca elegido por el Consejo del Trono Real.

 

 

 

 

En el Camboya de Acayucan, viven un poco más de 200 personas, entre adultos hombres, mujeres, niños, jóvenes y ancianos. No todos profesan la religión Pentecostés, pero un 80 por ciento es fiel a esta religión en Camboya, de la que huelga decir, es la primera y la única en el lugar y de ésta se originaron tres más que fueron fundadas en Michapan Pasoreal, es decir, a unos 500 metros de distancia. La religión Pentecostés, es entonces dueña del reino de la fe en Camboya y en Michapan Paso Real.

 

 

 

 

Acerca de lo que se ha difundido, en el sentido de que en Camboya no se les permite registrar a los recién nacidos en el registro civil es mentira, asimismo, que no se les permite ir a la escuela, es otra mentira y, de que el pastor ha matado a niños para sus cultos, es otra falacia, aseguran miembros de esta comunidad.

 

 

 

“Lo que dicen que el pastor estaba matando niños ¡es mentira! Aquí vinieron los marinos, y preguntaron porque andan diciendo que estaba matando niños y les dijo el pastor: pásele y vea que todo es mentira”, explica Luis Hipólito Ramírez.

 

 

 

 

Durante nuestra estancia en Camboya, tuvimos la oportunidad de platicar con Elvia Prieto López, Zita López Arias y con Moisés Prieto López, hija, esposa y sobrino del pastor Serafín Prieto Ramos, con quien finalmente charlamos unos minutos.

 

 

 

 

Al ser cuestionados acerca de si todos los niños asisten a la escuela de manera normal, Moisés responde:

 

 

 

 

“No todos los niños asisten a la escuela porque no hay dinero, la cosa está dura, no hay dinero, son varios los niños que no van a la escuela, pero nadie les prohíbe que vayan a la escuela, no van porque no tienen dinero”, coinciden y descubren una realidad que tiene que ver con el rezago educativo en nuestro país cuyo velo queda al descubierto en Camboya que no se salva de la pobreza y falta de oportunidades que padecen millones de mexicanos.

 

 

 

No es por un precepto religioso por el que no asistan los niños a la escuela, sino por la situación de pobreza que padecen. No así en torno al tema de salud, ya que, asientan que no necesitan de médicos ni de medicinas para estar sanos, ya que, tienen fe en su religión y en su dios.

 

 

 

 

Muestra Elvia el hombro al tiempo que dice que nunca ha recibido vacuna alguna y que está completamente sana:

 

 

 

– “Tengo 31 años y nunca me he vacunado y estoy sana”, refiere Elvia al tiempo que sonríe.

 

 

-Es como yo –Ataja Moisés.

 

 

 

“Es como mi esposa cuando iba a tener mi última hija; yo le dije: ahí tengo la camioneta si tú te quieres salir es cuestión de cada quien, aquí la fe, nosotros morimos en el evangelio, vamos, mire, aquí cuando uno se muere en este evangelio son 24 horas que casi está durmiendo, -dice mientras echa su cuerpo hacia atrás para mostrar paz de su dicho- le puedes alzar la mano hasta donde quieras, porque la palabra dice que no morimos sino dormimos…

 

 

 

– ¿Es decir, a tu esposa se le acabo la fe y la llevaste al médico?

 

 

-Sí, yo le dije, si tú quieres ir vete porque yo no te voy a salvar, ni mi tío te va a salvar (pastor), la salvación es personal.

 

 

 

-La llevaste al centro de salud ¿y luego?

 

 

 

-Tuve una bebé en el hospital, aquí depende de cada quien.

 

 

– ¿Si no te alcanza la fe?

 

 

 

-Si no te alcanza no llegas.

 

 

 

¿Moisés, ha habido casos en Camboya de personas que fallezcan por falta de atención médica?

 

 

-No.

 

 

– ¿Y de gente que no le alcanza la fe y que fallezca?

 

 

 

-Sí, ha pasado.

 

 

 

-No podemos decir que se lo llevó el señor porque no durmió en la fe –Ataja Elvia-

 

                                                                   El culto de la fe.

 

-Si usted viniera cuando hay un difunto aquí, que muere fuera de la palabra, muere duro, muere duro, viene usted y toca el cuerpo y está duro, y el que muere dentro de la palabra está blando, haz de cuenta que está durmiendo, son 24 horas, lo vas a tocar y haz de cuenta que está durmiendo.

 

 

 

– ¿Han muerto niños?

 

 

 

-Sí, un niño de mi tía, ya tiene años que falleció.

 

 

 

-Sí, como a una hermana de allá abajo, dicen que se le acaba de morir su niño, es como todo –interrumpe atenta doña Zita López Arias. A mi dijeron que murió y lo llevaron al doctor. Si lo llevaron al doctor ¿por qué no lo curó. ¿Por qué lo dejaron morir? A eso nos referimos nosotros –sentencia, crédula en su fe-.

 

 

 

-Cuando tú vives realmente la palabra, tú sientes el poder de dios, -dice Moisés y cuenta que:

 

 

 

“Una noche llegué y mi esposa tenía a mi hijo con acuyo, cebolla, con vaporub porque tenía ahogo y le quité todo y le dije a mi esposa “tú no sabes lo que tienes qué hacer, mientras le dije: pídele perdón a dios y demoré llorando y orando y le dije ¡déjemelo señor! ¡Déjamelo! ¡Déjamelo! Demoré, cuando despertó estaba bien”.

 

 

 

 

-Si alguien de la iglesia dice, llevo a mi enfermo al doctor y luego vuelve a la iglesia. ¿Qué actitud asumen ustedes con la persona?

 

 

 

 

-Se recibe, pero se le dice: pídele perdón a dios porque el pastor no puede hacer nada, él le hace la oración y dios sabe si lo perdona –Dice Elvia- Al tiempo que ataja Moisés –Aquí es dios el que perdona, el que perdona es dios.

 

 

 

 

Cuando una mujer u hombre Pentecostés se enamora y casa con un mundano, asegura Elvia que la mujer puede acompañar al marido a la iglesia, no así el hombre, porque no puede disfrutar de los banquetes del mundo. Agregó que, deben de ir vestidos con ropa sencilla. Falda larga y blusa sin escotes.

 

 

 

 

EL PASTOR NO PIDE DONCELLAS

Martha Pérez, tiene 34 años de edad, se casó con Serafín Prieto Ramos, el pastor, cuando aún tenía 16 años de edad, ha procreado tres hijos y nos cuenta lo siguiente respecto a los temas aquí tratados:

 

 

 

 

“Es mentira que el pastor pida doncellas, yo soy una de las madres, tengo dos hijas solteras. ¿Usted cree que yo iba a dejar que él esté abusando de mi hija? Eso es una vil mentira, es una falsedad de aquellos que están mal informando al predicador”.

 

                      Caballerango en la entrada de Michapan Pasoreal.

 

 

Martha Pérez es oriunda de una comunidad llamada Xochiltepec, municipio de Texistepec, es hija de un pastor y durante las visitas constantes a Camboya conoció al pastor Serafín Prieto Ramos, evidentemente mayor que ella.

 

 

 

 

“Lo conocí aquí en un congreso porque mi papá era pastor. Él nunca nos dice no te cures, diosito me dio la vida y diosito me la va a quitar, al que no le alcance su fe que se cure, pero a nosotros que nos deje, que no anden levantando falsedades, cosas que no son ciertas, mi hija tiene 16 años y desde que nació no tiene una vacuna, no tiene una medicina, no necesitamos de los médicos, no necesitamos de la medicina”.

 

 

 

Referente a su salida del programa Próspera, Martha Pérez, asegura que:

 

 

 

“Yo era una de las beneficiarias, pero qué nos hacía la vocal que es doña Lucrecia Gaspar, ¡allá me traía cada ocho día pintando los postes de la calle, recogiendo la basura de la calle! ¡Oye, pues no! Yo para barrer el patio de mi casa, no tengo que andar barriendo la calle de fulana. Otra, de aquí, me llevaba pintando hasta allá y tenía que ir a la clínica arrancando yerbitas, por yerbitas, y si yo no iba, eran cien pesos que tenía que pagar de multa”.

 

 

                                                  Iglesia Alfa y Omega en Camboya.

– ¿Ese es el motivo por el que se salieron del programa Próspera?

 

 

 

-Sí, porque por eso el gobierno me está regalando dinero porque lo necesito y acá me van a estar quitando, entonces, no necesito del gobierno. Oye dejo a mis hijos en casa, dejo a mi esposo. Si mi esposo llegaba a las 3 o 4 de la tarde ahí lo dejaba yo, por qué, porque tenía que estar puntual acá, y no me conviene ese apoyo de gobierno, el gobierno me lo da y el gobierno me lo quita, pues que se lo quede. Me daban 950 pesos cada dos meses. ¿Y si en esos dos meses me traían unas 20 faenas?

 

 

 

AYUNO Y ORACIÓN

Como para que nos quede claro que en su congregación no necesitan de médicos ni de medicinas, Moisés nos presenta un testimonio más de un joven que fue macheteado en diferentes partes del cuerpo y, al igual que Luis Hipólito, no necesitó más que de ayuno y de oraciones para curar las heridas profundas, por ejemplo, muestra los cortes que tuvo en el hombro derecho, en una de sus piernas, en la cabeza y en el estómago.

 

 

 

“Le echaban aceitito de olivo, se hizo cargo de él una hermana que iba a diario darle una oración”, -comenta Zita.

 

-A los tres meses caminé -relata el joven mostrando las cicatrices y su fe.

 

 

 

Serafín arriba a su hogar y luego de platicar dos palabras con él, nos invita a su iglesia donde responde algunas dudas cuyas respuestas coinciden fielmente con lo vertido por Luis Hipólito, Zita, Martha, Moisés y Elvia.

 

 

 

Los hermanos Pentecostés no veneran a ídolos ni a santos, sólo a dios, externa Serafín.

 

 

 

Para mí es una sorpresa que llegue la prensa a investigar lo que se dice pasa aquí en Camboya. Aquí no se le prohíbe a nadie que tramite su acta de nacimiento…La iglesia tiene que ser perseguida por las autoridades, pero cuando tú hablas la verdad no tienes por qué tener temor…El gobierno puede venir, ustedes, está casa no es mía es de dios…

 

                                                          Serafín y su madre.

 

– ¿Cuántas iglesias hay en Camboya? ¿Cuántas en Michapan Pasoreal?

 

 

 

-En Camboya una y es la madre de las iglesias, en Michapan Pasoreal hay tres que salieron de aquí…Lo que la señora Lucrecia Gaspar Gutiérrez quiere que la gente esté en Próspera es porque ella agarra 30 o 40 pesos por persona y luego agarra a la gente para andar tirando basura y a ella le conviene porque entre más personas estén más cobra.

 

 

 

 

 

 

Camboya, al igual que muchos pueblos de México, la fe y la pobreza tiene rostro y olor a marginación y olvido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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