En el Estado de México, puestos de vacunación instalados en cajuelas de carros, con hieleras en mano, están aplicando la antirrábica, pero en realidad se trata de pseudovacunadores del sector salud que les inyectan agua a los perros y gatos.

“Ya van más de 20 en este municipio, les inyectan agua, y es como nosotros si nos inyectan agua evidentemente en la vena vamos a morir, va a tener una reacción dañina a nuestra sangre y obviamente en el mejor de los casos; sí es la vacuna antirrábica, pero no en las condiciones que tenía que tener entonces puede provocar desde alergias hasta la muerte”, señaló Nuria Pérez, asesora Jurídica de Nitin México.

“No pueden estar dando ustedes desparasitaciones, porque no son médicos veterinarios certificados, dónde está tu veterinario, me podrías mostrar tu cédula profesional, yo no dije que era médico veterinario, quieres te traemos a alguien de la fundación, traemos un escrito que se metió a Palacio”, enfrentan a los vacunadores que se defienden con un supuesto permiso.

Las vacunas las traen en hieleras y se acreditan de asociaciones, ayuntamientos o del sector salud estatal y solo piden pequeñas cooperaciones para vacunarlos.

Esta práctica provocó que Antonieta Rendón, casi perdiera a sus gatitos.

“Yo accedí a vacunar a mis dos gatitos, los vacunó y después me dijo que le iban a poner desparasitante, que no tenía ningún costo, cuando ya había puesto la vacuna antirrábica y el desparasitante me cobra 280. Mis gatitos de rato, se fue la enfermera y de ratito mis gatos empezaron a tener vómito, diarrea, no podían caminar, se pusieron mal, entonces yo los lleve con una doctora y me dijo que posiblemente les habían puesto agua”, narró Antonieta Rendón, vecina de Nezahualcóyotl.

En los últimos meses cinco perros han muerto en Naucalpan, tres en Coacalco y cuatro más en Chimalhuacán, por este tipo de vacunas aplicadas por seudovacunadores que se acreditan del sector salud, y que cometen un delito.

El delito de usurpación de funciones en el estado de México se castiga de dos años hasta siete años de prisión y de 500 a 20 mil días de multa, además esta también catalogado en el Artículo 9 del Código Penal, lo que implica que no es tan fácil alcanzar una libertad, entonces es un delito que si tiene una sanción complicada”, explicó Nuria Pérez, asesora jurídica de Nitin México.

Ante ello exhortan a dueños de mascotas a no dejarse engañar y corroborar que en realidad se trata de personal del sector salud o acudir a los centros veterinarios acreditados de sus municipios o médicos particulares para no poner en riesgo a sus animalitos.