Kaitlyn Yozviak, de 12 años, murió de un infarto al corazón, infestada de piojos en su casa de Ivey, una localidad ubicada en el condado de Wilkinson en Georgia, Estados Unidos.

Las autoridades investigan el hecho y acusan a sus padres de presunto asesinato, luego de que fue comprobado médicamente que los piojos redujeron los niveles de hierro en la sangre de la menor, lo que pudo haber estado detrás de su anemia y podría haberle provocado el paro cardíaco.

Detallaron que Mary Katherine y Joey Yozviak, son acusados del delito de asesinato en segundo grado por la muerte de la menor, quien de acuerdo con los reportes médicos y policiacos, presentaba una infestación de piojos «jamás vista».

Asimismo, la autopsia determinó que la menor sufrió dolor físico excesivo debido a negligencia médica y padeció de piojos intermitentemente por tres años, al menos, luego de que se comprobó que no se bañaba y su habitación fue hallada sucia y con piojos en colchón, animales de peluche y otros muebles en la habitación de Kaitlyn.