La agencia antidrogas del gobierno de Estados Unidos, la DEA, tiene en su lista negra a otro general retirado del Ejército mexicano por presuntamente haber colaborado con el Cártel de Sinaloa.

“La DEA tiene dudas razonables para pensar que el general y el conocido narcotraficante tenían una relación estrecha desde que Moisés Melo García era comandante en 2007 en Durango y apoyó al Cártel de Sinaloa en su lucha contra Los Zetas en la zona de La Laguna.

“Luego, la DEA considera que Moisés Melo García se hizo de más y mejores cargos y siguió colaborando con el Cártel de 2010 a 2014 como militar activo y luego como militar en retiro a cargo de la policía de Sinaloa”, contó la fuente consultada.

LOS NEXOS OSCUROS DEL GENERAL

Esa colaboración habría terminado en 2016, el año en que el entonces mandatario Mario López Valdez –un veterano priísta que se pasó a Acción Nacional cuando su partido no quiso postularlo para gobernador– concluyó su sexenio y Joaquín “El Chapo” Guzmán fue aprehendido, por tercera y última vez, por personal de la Secretaría de Marina.

Un nexo más es estudiado con lupa por la DEA: como coordinador estatal de Seguridad Pública del Estado de Sinaloa, el general en retiro Moisés Melo García trabajó codo a codo con Jesús Aguilar Íñiguez, conocido como “Chuytoño”, el temible director de la policía ministerial del estado.

Los rumores de que “Chuytoño” colaboraba con el Cártel de Sinaloa han circulado por años en el estado, pero alcanzaron un nuevo nivel cuando Vicente Zambada Niebla, “El Vicentillo”, testificó en el juicio contra Joaquín “El Chapo” Guzmán que su papá, “El Mayo” Zambada, ordenó poner “Chuytoño” (fallecido por Covid hace unos meses) como director de la policía ministerial y que otros militares de alto rango estaban en la nómina del Cártel en aquellos años.

CINCUENTA MIL DÓLARES MENSUALES POR GENERAL

De acuerdo con las declaraciones de “El Vicentillo”, su papá –mano derecha de “El Chapo” Guzmán– solía pagar 50 mil dólares mensuales a generales para que brindaran protección al Cártel de Sinaloa, además de regalos cada fin de año y gratificaciones esporádicas.

Entre los militares de alto rango mencionados por “El Vicentillo” estaban el coronel Marco Antonio de León Adams, apodado “El Chicles”, quien fungió como oficial mayor de la Sedena en el sexenio de Felipe Calderón; el general Humberto Eduardo Antimo Miranda, quien también fue oficial mayor del Ejército pero con Vicente Fox Quesada; y Roberto Francisco Miranda Moreno, general de división y exjefe del Estado Mayor Presidencial con Enrique Peña Nieto.

Ahora, la DEA ha sumado un cuarto nombre a su lista negra: el general en retiro Moisés Melo García, presunto “compadre” de Joaquín “El Chapo” Guzmán y de quien hoy el gobierno de Estados Unidos desconoce su paradero.