Mientras los comercios establecidos en el Centro Histórico cierran, los compradores encuentran una opción en el ambulantaje

Cuidad de México. – Ante el llamado de las autoridades de la Ciudad de México para que la gente permanezca en casa, el comercio enfrenta diversos escenarios. Mientras comercios establecidos en el Centro Histórico cierran, los compradores encuentran una opción en el ambulantaje. 

Aunque el tráfico sigue siendo una constante en las principales vialidades, la gente redujo su movilidad en las calles.

Un ejemplo es en la Zona Rosa, alcaldía Cuauhtémoc, donde sólo permanecieron abiertos los locales de comida.  La afluencia de gente en la Glorieta de Insurgentes bajó notoriamente, lo que ha impactado a los vendedores informales de esta zona. 

«Estoy tratando de ganarme la vida vendiendo pastillas, necesito comprar medicinas. Desgraciadamente está vacía la ciudad y me da gusto por una parte porque nos protegemos, pero por otro lado nos cuesta más trabajo que nos puedan comprar unas pastillas de a 10 pesos», señaló Angélica Ríos, vendedora de dulces. 

Contrario a la cantidad de negocios que se encuentran cerrados, el ambulantaje permanece intacto, hacen su lucha por llamar la atención de los transeúntes, pero parece en vano.

Sobre el Paseo de la Reforma, a la altura del Ángel de la Independencia el panorama es similar, el flujo de vehículos se redujo y también de los paseantes en la zona. 
Al sur de la ciudad, en el centro de Coyoacán, el panorama está prácticamente desierto,  sólo unos cuantos comercios permanecen abiertos. 

Sin embargo, en el Centro Histórico el panorama es contrastante, a pesar de que en la zona del Zócalo no se ven aglomeraciones ni tráfico, a sólo unas cuadras en el Eje Central o la calle Independencia, el ambulantaje se instala con total normalidad.

«Pues es que porque dicen que sana distancia y usted vaya ahorita camínele para allá, está el amontonadero hasta Balderas. O todos trabajamos o todos nos guardamos, porque también no es justo», reprochó el señor Hugo, locatario del Centro Histórico.  

En el centro de la Ciudad de México los comerciantes se resisten a cerrar, buscan apoyos por parte del gobierno capitalino para resisir la nueva etapa del semáforo rojo.

«Entendemos al gobierno, pero también está la otra parte, pues nosotros estamos en medio no sabemos para dónde ir», señaló Clara Franco, comerciante del Centro Histórico.