Dijo que sintió como si le frotaran fragmentos de vidrio

Según narró la influencer que se hace llama “Blue Eyes White Dragon” en sus redes sociales, el proceso le fue realizado al menos cuatro veces por ojo, sin embargo, debido a que su tatuador perforó demasiado la capa del glóbulo ocular se generó la ceguera.

La joven decidió tatuarse de color azul el iris de sus ojos, pues había escuchado se trataba de un procedimiento seguro, sin embrago los 40 minutos que duró fueron los “más dolorosos» de su vida.

Aunque perdió la vista, solo temporalmente, dijo no arrepentirse de nada e incluso aseguró que espera que el próximo año pueda llenarse todo el cuerpo de tatuajes.