Las recientes lluvias en la región boliviana de Santa Cruz, la mayor del país, contribuyeron a disminuir los incendios forestales registrados en ese departamento oriental, que hasta el momento han dejado más de 700.000 hectáreas dañadas, informaron este sábado las autoridades locales. Las lluvias ayudaron a aplacar «por completo» los incendios en municipios cruceños de Bolivia como Roboré, San José, Charagua y Puerto Suárez, donde ya trabajaban en ello bomberos, militares y técnicos, señaló a los medios la jefa de la Unidad de Bomberos de la Gobernación de Santa Cruz, Yovenka Rosado.

Si bien ya no hay emergencias, el personal desplazado a esas zonas permanece allí para cumplir «trabajos de liquidación y monitoreo para evitar que estos incendios se reactiven», explicó Rosado.

Los focos de quema en el departamento disminuyeron a 15 en esta jornada, con un acumulado de 5.826 en lo que va de agosto y 20.550 desde enero pasado, precisó.

El 73 % del departamento estuvo en «riesgo extremo de ocurrencia de incendios forestales» y gracias a las lluvias, el porcentaje bajó a un 41 % con «riesgo medio», añadió. La superficie afectada por el fuego en Santa Cruz hasta la fecha es de 786.584 hectáreas, según Rosado.

Aunque las condiciones climáticas han ayudado, la emergencia se mantiene en aquellos lugares donde no llovió. Es el caso del municipio de San Ignacio, concretamente la comunidad San Bartolo, donde el personal de la Gobernación trabaja junto a militares y técnicos municipales para combatir los incendios, dijo la funcionaria.

También sigue activo el fuego en el área protegida de San Matías, donde también intervienen los guardaparques. Si bien la lluvia aplacó los incendios en Puerto Suárez, el trabajo continúa «ante una amenaza de un incendio que se acerca del Brasil y amenaza con ingresar a territorio boliviano», alertó Rosado.

En ese municipio fronterizo, la Gobernación contrató maquinaria pesada que se empleará para ensanchar un camino y evitar de esa forma el avance del fuego desde territorio brasileño, explicó. Rosado aseguró que la Gobernación ha dado «una respuesta inmediata y oportuna a las emergencias por incendios forestales» junto a otras entidades.

También señaló que se cuenta con 12 brigadas de instructores de bomberos forestales desplazadas en siete municipios, en algunos donde los incendios ya fueron controlados, realizando aún tareas de liquidación y monitoreo.

Hace unos días la Gobernación cruceña pidió apoyo a la población para que denuncie a la gente que continúa provocando fuego en sus propiedades pese a que hay una pausa en las autorizaciones para las llamadas quemas controladas.

Esas quemas, también conocidas como «chaqueos», se realizan para preparar los terrenos para el nuevo ciclo agrícola bajo una actividad controlada, según las normas bolivianas.

En 2019 el fuego arrasó cerca de cinco millones de hectáreas en el país, lo que se consideró como uno de los más graves desastres ecológicos en la última década, pues afectó además a parques naturales de alto valor medio ambiental.

Fuente: www.debate.com.mx

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